¿De verdad se necesita tanta tecnología para salir a correr?

Últimamente parece que no se puede salir a correr sin llevar encima mil aparatos tecnológicos que midan nuestras pulsaciones, consumo de calorías, respiración, ritmo… además de ir parapetados con trajes transpirables y, cómo no, el último modelo de caras zapatillas, específicas para un determinado terreno o distancia.

Bueno, como respuesta presentamos al espectacular e increíble atleta etíope Abebe Bikila, doble campeón de la maratón olímpica. Su primer oro en la maratón lo logró en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, con un tiempo de 02:15:16. Ganó la prueba descalzo.

Esta fue su vida:

Abebe Bikila

(Mout, Etiopía, 1932 – Addis Abeba, id., 1973) Atleta etíope. En 1953 ganó un cross celebrado en el ejército y en 1959 empezó a entrenar bajo las órdenes del sueco Olli Niskanen, instructor deportivo en Addis Abeba. En 1960 recorrió la distancia del maratón en la capital etíope, a dos mil metros de altitud, en 2 horas, 21 minutos y 23 segundos.

Tal registro le valió ser seleccionado para los Juegos Olímpicos de Roma (1960). Sin duda, uno de los acontecimientos más impactantes de los Juegos de Roma fue, en el ámbito del atletismo, el éxito que cosecharon algunos atletas provenientes de África, lo cual reflejaba el despertar de este continente cuando aún resonaban los ecos de la recién alcanzada independencia en la mayoría de los países africanos. Entre todos ellos sobresalió Abebe Bikila, que se impuso de manera espectacular en la carrera de maratón, corriendo descalzo y consiguiendo la medalla de oro con un tiempo de 2 horas, 15 minutos y 16,2 segundos, registro que se convirtió en la nueva plusmarca mundial.

Repitió el triunfo cuatro años más tarde en los Juegos de Tokio (1964): calzando en esta ocasión las zapatillas reglamentarias, el etíope se llevó su segunda medalla de oro en el maratón y batió de nuevo el récord del mundo, situándolo en 2 horas, 12 minutos y 11,2 segundos. Participó en la misma distancia en los Juegos de México en 1968, pero tuvo que retirarse a los diecisiete kilómetros de carrera. En 1969 sufrió un aparatoso accidente de coche; el choque tuvo lugar por la noche, y permaneció hasta la mañana siguiente tendido en el suelo, sin poder moverse. Quedó paralítico en una silla de ruedas, con la que asistió como invitado de honor a los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972.

Extraído de Biografias y Vidas

La vida de Bikila deja claro que hay cosas más importantes (un cuerpo y una mente entrenadas) para correr que el llevar encima las mejores zapatillas o la última tecnología.

SERGIO CARRO RODRÍGUEZ

Bibliografía:

 

 

Electrofitness: un entrenamiento relativo

Ponerse en forma con un biotraje de electroestimulación muscular es algo que está de moda. Esto es así porque se sabe que algunos famosos lo usan y porque las franquicias te venden el producto como algo que te permite ponerte en forma rápidamente y sin mucho esfuerzo.

Sin embargo, el gran experto en electroestimulación muscular Nicola A. Maffiuletti afirma que: “El beneficio que aporta la utilización de este tipo de chalecos no compensa al riesgo”. Pero supongo que esto es algo que puede saberse sin necesidad de que nos lo diga un entendido en el tema. Puede saberse porque no es lógico creer que un traje que estimula tus músculos mediante la electricidad y te pone como una bestia físicamente en un santiamén no vaya a tener ningún efecto perjudicial para la salud.

La causa lógica de estar muy fuerte físicamente es un entrenamiento extremadamente duro y fuerte durante una larga temporada. Si la causa es unas pocas sesiones de electroestimulación mediante un traje, deberemos empezar a analizar los efectos secundarios, puesto que el cuerpo no ha podido seguir una evolución lógica y los músculos no han tenido tiempo de fortalecerse.

El electrofitness tiene sus seguidores porque buena parte de la población es muy sedentaria, no le gusta hacer deporte, aunque sí les gusta tener buen tipo. Y claro, el electrofitness es su solución, dado que con tan sólo unas pocas sesiones de unos 20 minutos pueden obtener un cuerpo tonificado. Ya son muchas las personas sedentarias que han elegido este tipo de “entrenamiento” sin pensar en el daño que les puede ocasionar en un tiempo.

El doctor Nicola A. Maffiuletti asegura que no encuentra ningún tipo de interés en utilizar estos chalecos de electroestimulación muscular. Por otra parte, las palabras de Carlos González Haro, especialista en Alto Rendimiento y fisiólogo, dicen lo siguiente: “La actividad física que realizamos en un gimnasio es voluntaria, el patrón de reclutamiento de las fibras musculares impacta sobre todo en la fibra lenta. Si utilizamos Electroestimulación global, activamos las intermedias y rápidas, por lo que el estrés neuromuscular es muy superior que si hacemos una actividad normal voluntaria. Esta técnica la aplicaría en personas sanas, bajo un gran control de la programación del entrenamiento, revisando la respuesta fisiológica para no excedernos en el entrenamiento y provocar así estados de fatiga severos. La desaconsejaría en personas con problemas cardíacos, hipertensos y miopatía”.

Si echamos un ojo a la publicidad de estas franquicias, observamos que llegan a recomendar el electrofitness como un buen ejercicio para reducir la hipertensión y patologías relacionadas. Pero conforme aumenta la intensidad en este ejercicio, algo que es difícil de controlar dado que se trabaja con electricidad, las probabilidades de producir un daño resquebrajamiento muscular y de acelerar en exceso órganos como el corazón se elevan.

Por todo esto, al final lo mejor es salir a la calle y hacer deporte de verdad, con movimientos naturales y no forzados, o bien no hacer deporte, que será más beneficioso que machacarse con un biotraje.

SERGIO CARRO RODRÍGUEZ

 

Bibliografía