La desigualdad digital

En la sociedad de la globalización, el mundo no se escapa de la desigualdad en ninguno de sus ámbitos. Y en el apartado de las nuevas tecnologías, más aún. Según datos del año 2015 que arroja Wikipedia, más del 93% de la población europea goza con normalidad del acceso a Internet, mientras que en otros continentes ocurre lo contrario.

El 78 % de la población española se identifica como usuaria de Internet, dato lejano al registrado en Suecia, donde el 99% de su población está conectada. Esto contrasta con los porcentajes hallados en la mayor parte de la geografía africana, en la que destacan las cifras del Congo y Etiopía, países cuya población registrada en Internet apenas rebasa el 2%.

Los números derivan en un dato muy significativo: el 51 % de la población mundial es usuaria de Internet. Las nuevas tecnologías son el instrumento de las sociedades del presente, y la mitad de la gente que habita en la Tierra no tiene acceso a este recurso, lo que acrecenta las desigualdades y estira las diferencias. La desigualdad digital resalta en la escasez de oportunidades, de gente sin acceso a información vital en el momento actual.

 

Javier Rodríguez Pascual

Retos

El desarrollo de las nuevas tecnologías trae consigo consecuencias insospechadas. La aparición de los smartphones y la omnipotencia de internet han modificado los estilos de vida y moldean el entretenimiento, suponiendo nuevos retos para nuestras sociedades.

Destaca el sentimiento general y el polémico debate sobre el vicio a los teléfonos móviles. La gente se queja de que cuando quedan con amigos, familiares o con sus parejas reciben una falta de atención por culpa de los malditos smartphones y su dichosa conexión a internet. Ante ello nace la duda: pasan de nosotros porque no somos interesantes o están realmente enganchados.

La pregunta podría encontrar su solución en ambas opciones, pero aquí aparece un hecho significativo: los avances tecnológicos nos obligan a ser altamente interesantes. En el caso de no serlo, quedaremos aislados de toda atención, por culpa del atractivo de las redes sociales e internet. De esta manera, el avance tecnológico interfiere en nuestro desarrollo personal y en nuestras relaciones humanas. Nos obliga a ser mejores, a hacer más cosas y a contarlas con más brillo. Es un reto más del avance, que aceptamos sin consultar.

 

Javier Rodríguez Pascual

“Culo veo, culo quiero”

Seamos sinceros, todos hemos sido un poquito caraduras, todos hemos mirado por el rabillo del ojo al compañero de al lado para copiar su respuesta durante el examen o hemos cogido un trabajo suyo para basarnos, por no decir hacer una copia barata digna de las peores marcas de las ropas de mercadillo.

Pero si hay alguien que se ha visto afectado por la caradura del resto, ha sido, sin duda, Snapchat. Una aplicación basada en fotografía y vídeos cortos, acopladas con filtros de animaciones, que se mantenían subidos en la aplicación durante 24 horas. Una fórmula simple, pero tremendamente exitosa, que convirtió a la aplicación en una de las más descargadas y conocidas.

Sin embargo, una sombra se cernió sobre el éxito de Snapchat, la mayor del mercado, Facebook. La negativa de la compañía a ser vendida al gigante de Mark Zuckenberg en 2013 le acabaría costando caro a Snapchat, que ha visto como en los últimos meses su número de usuarios ha descendido de manera alarmante.

La primera aplicación de Facebook que usó el modelo de Snapchat fue Instagram, siendo, también, en la que más éxito ha tenido, y esto lo demuestra su crecimiento, tanto en usuarios como en horas de uso. El segundo en intentarlo fue Whatsapp, donde ha supuesto un importante fracaso su modelo de “estados”, mientras que el propio Facebook aún no ha conseguido consolidar el que es, sin duda, la mayor copia del modelo Snapchat, incluyendo también los filtros.

Es cierto, también, que Snapchat está consiguiendo resistir el acecho de Facebook, y buscando nuevas fórmulas para atraer clientes.

La guerra de las aplicaciones continúa, y el gran beneficiado, hasta el momento, sigue siendo el consumidor, que ha visto como sus aplicaciones más utilizadas han mejorado enormemente, gracias al gran grado de competitividad existente.

Por: Sergio del Ama

Giro completo: A 360º

Desde las retransmisiones deportivas más importantes hasta Youtube, las cámaras de 360º han supuesto un “boom” dentro de la industria audiovisual.Estas, se han convertido en un medio cada vez más usado, tanto desde el punto de vista profesional como amateur, permitiendo grabar vídeos desde todos los ángulos sin necesidad de usar varias cámaras.
La generalización del uso de estas cámaras es consecuencia del abaratamiento de costes que ha sufrido su proceso de producción, el cual se ha visto especialmente beneficiado por los avances dentro de la industria de la telefonía móvil, extendiéndose así la mejora en los smartphones a las cámaras de 360º.

Cámara de 360º de Panasonic Secuurity.

De este modo, la generalización de las cámaras, así como el abaratamiento de costes, ha permitido al público adquirir cámaras de 360º de gran calidad por precios inferiores a los 500 euros, como es el caso de la cámaras 360fly4K o Pixpro SP360 4K de Kodax.
Son ya habituales los vídeos de Youtube en los que podemos movernos dentro de estos a través del cursor gracias a esta tecnología. (https://www.youtube.com/watch?v=rG4jSz_2HDY)

Analizando desde el punto de vista profesional, podemos concluir que estas cámaras han dado un paso más allá. Así es el caso de la tecnología Intel, utilizada en nuestra Liga Profesional de Fútbol, la cual permite repetir una misma jugada desde todos los ángulos con el uso único de una cámara. El éxito de esta tecnología es tal, que se ha extendido a una de las competiciones deportivas más seguidas, como es el caso de la NFL.

Dentro del ámbito periodístico, estas cámaras han supuesto una mejora en cuanto al registro de acontecimientos noticiosos, como la huida de un grupo de personas del grupo terrorista Boko Haram en Níger, inmortalizada por The New York Times.

La innovación dentro del sector ha favorecido el crecimiento de estos vídeos pasando de ser el 1% del total en 2016, a posiblemente, un 4% en 2017, según datos de Futuresource Consulting. Esta proceso innovador se refleja en la aparición de nuevos tipos de cámaras, como es el caso de la Cámara Allie, la cual va a permitir realizar vídeos en streaming, o la de la empresa Humaneyes, que está desarrollando una cámara de 360º que permite grabar en 3D.

En definitiva, las cámaras de 360º se muestran, sin duda, como el futuro en la grabación de vídeos, y estamos asistiendo al comienzo de esta nueva época.

Bibliografía:
-Woyke, E (Febrero 2017) Selfies de 360 grados, MIT Technology Review
https://www.technologyreview.es/s/6819/tr10-selfies-de-360-grados

-Jara, J (Marzo 2017) Cinco cámaras en 360 grados para verlo todo, Digital Trends Español.
http://es.digitaltrends.com/accesorios/camaras-360-grados/

Por: Sergio del Ama