“Monta que te llevo”

Las nuevas aplicaciones relacionadas con el transporte de viajeros han supuesto una verdadera revolución en este campo, al crear un verdadera red de transporte privado.

Hablamos de aplicaciones tales como Uber o BlaBlaCar, las cuales permiten conectar a los conductores de los vehículos con los viajeros a través de sus servicios.

En el caso de la primera, la compañía estadounidense Uber, pone en contacto de manera inmediata al pasajero con el conductor, quien, como si de un taxista se tratase, recoge al viajero en el punto en el que se encuentra este para llevarle a su destino, a un precio mucho menor que si de un taxi se tratase. Cabe reseñar, también, la facilidad con la que cualquier persona puede hacerse conductor para la aplicación y obtener, de este modo, unos ingresos sin necesidad de licencia.

Esto ha levantado ampollas entre los taxistas de numerosas ciudades, como es el caso de Barcelona, donde se produjeron tensas protestas contrarias a dicha aplicación recientemente.

BlaBlaCar, por su parte, de origen francés, permite al conductor compartir gastos con el resto de viajeros que se desplazan al mismo punto que él. Es, por tanto, una aplicación que, a priori, y contrariamente a lo que ocurre con Uber, no genera beneficios económicos al conductor, sino que le supone una medida de ahorro. El fin de la aplicación es, de este modo, el de poner en contacto a personas que viajan al mismo punto para que gasten el menor dinero posible.

Además de Uber y BlaBlaCar, podemos mencionar otras aplicaciones como es el caso de Amovens o Carpooling.es.

Es demostrado, así, la gran expansión de este tipo de aplicaciones dentro del sector transportes, pues garantiza un viaje mucho más económico y la oportunidad de contactar y conocer a una gran cantidad de personas.