La desigualdad digital

En la sociedad de la globalización, el mundo no se escapa de la desigualdad en ninguno de sus ámbitos. Y en el apartado de las nuevas tecnologías, más aún. Según datos del año 2015 que arroja Wikipedia, más del 93% de la población europea goza con normalidad del acceso a Internet, mientras que en otros continentes ocurre lo contrario.

El 78 % de la población española se identifica como usuaria de Internet, dato lejano al registrado en Suecia, donde el 99% de su población está conectada. Esto contrasta con los porcentajes hallados en la mayor parte de la geografía africana, en la que destacan las cifras del Congo y Etiopía, países cuya población registrada en Internet apenas rebasa el 2%.

Los números derivan en un dato muy significativo: el 51 % de la población mundial es usuaria de Internet. Las nuevas tecnologías son el instrumento de las sociedades del presente, y la mitad de la gente que habita en la Tierra no tiene acceso a este recurso, lo que acrecenta las desigualdades y estira las diferencias. La desigualdad digital resalta en la escasez de oportunidades, de gente sin acceso a información vital en el momento actual.

 

Javier Rodríguez Pascual