Electrofitness: un entrenamiento relativo

Ponerse en forma con un biotraje de electroestimulación muscular es algo que está de moda. Esto es así porque se sabe que algunos famosos lo usan y porque las franquicias te venden el producto como algo que te permite ponerte en forma rápidamente y sin mucho esfuerzo.

Sin embargo, el gran experto en electroestimulación muscular Nicola A. Maffiuletti afirma que: “El beneficio que aporta la utilización de este tipo de chalecos no compensa al riesgo”. Pero supongo que esto es algo que puede saberse sin necesidad de que nos lo diga un entendido en el tema. Puede saberse porque no es lógico creer que un traje que estimula tus músculos mediante la electricidad y te pone como una bestia físicamente en un santiamén no vaya a tener ningún efecto perjudicial para la salud.

La causa lógica de estar muy fuerte físicamente es un entrenamiento extremadamente duro y fuerte durante una larga temporada. Si la causa es unas pocas sesiones de electroestimulación mediante un traje, deberemos empezar a analizar los efectos secundarios, puesto que el cuerpo no ha podido seguir una evolución lógica y los músculos no han tenido tiempo de fortalecerse.

El electrofitness tiene sus seguidores porque buena parte de la población es muy sedentaria, no le gusta hacer deporte, aunque sí les gusta tener buen tipo. Y claro, el electrofitness es su solución, dado que con tan sólo unas pocas sesiones de unos 20 minutos pueden obtener un cuerpo tonificado. Ya son muchas las personas sedentarias que han elegido este tipo de “entrenamiento” sin pensar en el daño que les puede ocasionar en un tiempo.

El doctor Nicola A. Maffiuletti asegura que no encuentra ningún tipo de interés en utilizar estos chalecos de electroestimulación muscular. Por otra parte, las palabras de Carlos González Haro, especialista en Alto Rendimiento y fisiólogo, dicen lo siguiente: “La actividad física que realizamos en un gimnasio es voluntaria, el patrón de reclutamiento de las fibras musculares impacta sobre todo en la fibra lenta. Si utilizamos Electroestimulación global, activamos las intermedias y rápidas, por lo que el estrés neuromuscular es muy superior que si hacemos una actividad normal voluntaria. Esta técnica la aplicaría en personas sanas, bajo un gran control de la programación del entrenamiento, revisando la respuesta fisiológica para no excedernos en el entrenamiento y provocar así estados de fatiga severos. La desaconsejaría en personas con problemas cardíacos, hipertensos y miopatía”.

Si echamos un ojo a la publicidad de estas franquicias, observamos que llegan a recomendar el electrofitness como un buen ejercicio para reducir la hipertensión y patologías relacionadas. Pero conforme aumenta la intensidad en este ejercicio, algo que es difícil de controlar dado que se trabaja con electricidad, las probabilidades de producir un daño resquebrajamiento muscular y de acelerar en exceso órganos como el corazón se elevan.

Por todo esto, al final lo mejor es salir a la calle y hacer deporte de verdad, con movimientos naturales y no forzados, o bien no hacer deporte, que será más beneficioso que machacarse con un biotraje.

SERGIO CARRO RODRÍGUEZ

 

Bibliografía