VIDEOARBITRAJE: POR UNOS RESULTADOS SIEMPRE JUSTOS

El debate sobre si las nuevas  tecnologías han de ser aplicadas o no en el deporte está de moda. Ya son varios los entrenadores que piden videoarbitraje tras sentir que han sido perjudicados en no pocas ocasiones por las decisiones arbitrales. Estas fueron las palabras del entrenador del Manchester United, José Mourinho, tras empatar ante el Everton: “Hemos marcado dos goles hoy, pero les digo con una sonrisa que no estoy molesto con los jueces. Era una decisión muy difícil. Sólo un asistente de vídeo podía ayudar.” El técnico reclama VAR (videoarbitraje) para facilitar la tarea de los árbitros.

El reglamento del VAR dice que sólo se pueden revisar en vídeo cuatro tipos de jugadas o acciones, no todas, debido a las múltiples interrupciones y parones que produciría estar repasando cada situación. Por el momento la asistencia por vídeo se puede utilizar para ver si se ha producido un penalti o no, para expulsar a un jugador por algún mal gesto o agresión, para comprobar si ha tenido lugar algo antirreglamentario tras un gol y para que no se cree ningún tipo de confusión cuando toca amonestar a un jugador. También tenemos el conocido “Ojo de Halcón”, que ya se aplicaba en tenis y se empezó a incorporar al fútbol (no en todas las competiciones) para ver si el balón ha traspasado por completo o no la línea de gol.

El funcionamiento de este sistema es más sencillo de lo que pueda parecer: El aviso para para un momento el partido y revisar la jugada lo da el árbitro o sus asistentes, que siguen el partido desde una sale con televisores. En estos instantes, los asistentes ponen la jugada varias veces para informar al árbitro, a través de sus auriculares, de lo que aparece en la televisión. El colegiado debe entonces llegar a una decisión o ir a revisar él mismo la jugada en los monitores de televisión.

Parece que en la FIFA están contentos con el sistema, pero no olvidemos que el VAR ya ha provocado una importante polémica en el Mundial de Clubes, que seguramente no sea la última. El debate está abierto.

¿El videoarbitraje puede llegar a ser un sistema infalible o siempre tendrá sus carencias? ¿Es posible que complique todavía más el arbitraje? ¿Puede provocar más estudios de cada jugada y, al tiempo, más discusiones al no quedar éstas del todo claras?

Lo que es evidente es que estamos a años luz de acabar con las disputas en el fútbol. Estamos muy lejos de erradicar los enfrentamientos a causa de decisiones arbitrales y los insultos a los árbitros, que al fin y al cabo son profesionales realmente capaces y muy preparados que hacen su trabajo lo mejor posible; y que tienen una categoría muy superior a la de aquellos que se pasan el partido insultándoles y protestando sus decisiones.

El VAR es algo novedoso, una revolución para el fútbol y es posible que en esto radique su principal atractivo y no en su eficacia y utilidad. Quizás sea mejor dejar que los errores arbitrales sigan siendo una parte del juego como siempre han sido, aunque sea una parte injusta. O quizás, y según la opinión del entrenador del FC  Barcelona Luis Enrique, lo bueno sea usar el videoarbitraje tan sólo en unas pocas jugadas sin caer nunca en su abuso, es decir, emplear el videoarbitraje siempre  acorde al término medio.

SERGIO CARRO RODRÍGUEZ

 

Bibliografía